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La profesión correcta

Deléitate en el Señor, y él te dará los deseos de tu corazón.

Salmo 37:4

¿Te la pasas contando los minutos para que termine tu jornada laboral? ¿Cada lunes es un martirio tener que volver al trabajo? ¿Sientes irritación o tristeza cuando estás en el ambiente laboral o cuando piensas en él?

Si respondiste afirmativamente a estas preguntas, es posible que tengas la profesión equivocada. Una investigación realizada por el Instituto Datafolha reveló que el 25% de los brasileños trabajan insatisfechos.

Esto es preocupante, especialmente al considerar que pasaremos casi un tercio de nuestra vida trabajando. La insatisfacción profesional genera apatía, miedo, inseguridad, aburrimiento y frustración.

¿Quién puede aguantar trabajar así? Es cierto que muchas personas trabajan en áreas que no necesariamente les gustan, ya sea por necesidades familiares o económicas. No siempre es posible conciliar lo que nos gusta hacer con las ofertas de trabajo disponibles.

También están aquellos que tienen la profesión equivocada porque tomaron una decisión profesional equivocada al final de su adolescencia debido a la inmadurez o a la prisa. ¿Qué hacer, entonces, ante la insatisfacción profesional?

Aquí tienes algunos consejos:

  • 1) No tomes decisiones apresuradas. Si todavía estás en la fase de elegir tu carrera, piensa bien. Evalúa las opciones que se ajustan a tu perfil y gustos personales. Haz una prueba vocacional y conversa con profesionales del área en la que deseas trabajar.
  • 2) Si te sientes insatisfecho con tu trabajo actual, evalúa bien un posible cambio de profesión y concrétalo de manera gradual, para que la estabilidad familiar no sufra grandes perjuicios.
  • 3) Mientras no sea posible cambiar tu profesión actual por una más placentera, busca valorar lo que tiene de bueno tu trabajo, aunque sea el ambiente, los compañeros o el salario. También, tener momentos de ocio fuera del trabajo puede ayudarte a controlar los síntomas del estrés.
  • 4) Ora más sobre este asunto. Pon tus dificultades y tus sueños profesionales en las manos de Dios. El mejor lugar donde puedes estar es bajo la voluntad del Señor. ¡El sabe qué es lo mejor para ti!
  • 5) Florece donde estás plantado. Si vives para servir a Dios y a los demás, el «peor» trabajo puede transformarse en una gran fiesta.