Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios.
Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: No tengas nada que ver con ese justo;
Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de
«Alcen los ojos y miren a los cielos: ¿Quién ha creado todo esto? El que ordena la multitud de estrellas
Tuve hambre, y me disteis de comer. Mateo 25:35. Un pordiosero se arrastraba por las calles de una ciudad. Un
Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: No tengas nada que ver con ese justo;





