«Llámame y te responderé» Jeremías 33:3 Fabio tenía un perro llamado Tim. Ellos jugaban mucho. Cierto día, Fabio se subió
«¡Alabado sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-negó!, que envió a su ángel para salvar a sus siervos fieles,
«Si ahora callas y no dices nada, la liberación de los judíos vendrá de otra parte, pero tú y la
Estrella no podía dejar de llorar, pues eran demasiadas y demasiado difíciles las situaciones que la agobiaban: necesitaba un gran
«¿Quién será éste, que da órdenes al viento y al agua, y lo obedecen?» Lucas 8:25 Una noche, Jesús les
«Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltara, me fue dado un aguijón en mi carne, un





