Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: ‘No llores’. Luego se acercó al féretro y
“Yo rogaré al Padre, para que les dé otro Consolador que esté con ustedes siempre. Juan 14:16 Más de una
Bienaventurados los que lloran, porque recibirán consolación. Mateo 5:4 Cuando vemos a alguien llorar, nuestro primer pensamiento es que algo
Que el Dios de la paciencia y el consuelo les dé entre ustedes un mismo sentir según Cristo Jesús. Romanos
Desechad, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias y toda maledicencia, y desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual
Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí y oyó mi clamor. Salmos 40:1 La realeza manifiesta su condición



