«José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana de lino limpia y lo puso en un sepulcro nuevo, de
«Jesús grito con fuerza y dijo: «¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!»». Lucas 23:46 -Ayer mencionamos el letrero que
«Por encima de su cabeza pusieron un letrero, donde estaba escrita la causa de su condena. El letrero decía: “Este
«Los que habían arrestado a Jesús lo llevaron a la casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde los maestros de
«Padre mío, si es posible, líbrame de este trago amargo; pero que no se haga lo que yo quiero, sino
La puntualidad es una buena costumbre. Nos conviene imitar la puntualidad de Michael Bates, un lord británico, que el 31…



