Ellos no son del mundo, como tampoco lo soy yo. Como tú me enviaste al mundo, yo los envío
Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Mateo 5:3 Según datos del Instituto
Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o
En ningún caso se darán más de cuarenta azotes, para evitar que aquel compatriota sufra un castigo demasiado duro y
Y A MÍ, QUE ESTOY POBRE Y AFLIGIDO, NO ME OLVIDES, SEÑOR. TÚ ERES QUIEN ME AYUDA Y ME LIBERTA;
Los malos y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. 2 Timoteo 3:13 Después de que







