Señor, tú has sido nuestro refugio por todas las edades. Desde antes que se formaran los montes y que existieran
Tú, mi Dios, no desprecias a quien con sinceridad se humilla y se arrepiente. Salmos 51: 17, TLA. Las personas
Por no haber adorado al Señor tu Dios con alegría y sinceridad cuando tantos bienes te había dado. Tendrás que
Para entrar en el reino de Dios, ustedes tienen que ser como niños. Mateo 18: 3, TLA. Materiales: Mira
Si se vuelven al Señor y lo obedecen de todo corazón y con toda su alma, ustedes y los hijos
El orgullo acaba en fracaso; la honra comienza con la humildad. Proverbios 18: 12, TLA. Materiales: Amán era tan orgulloso



