Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Mateo 6: 10 A pesar
Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no
El que al viento observa, no sembrará, y el que a las nubes mira, no segará. Eclesiastés 11: 4 Qué
¡Alzad, puertas, vuestras cabezas! ¡Alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria! ¿Quién es este Rey de gloria?
Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: «Elí, Elí, ¿lama sabactani?», (que significa: «Dios mío, Dios
Purifícame con hisopo y seré limpio; lávame y seré más blanco que la nieve. Salmos 51: 7 Imponente se levanta


