Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: «No es necesario que te respondamos sobre este asunto. Nuestro Dios,
Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.
Reunirá a las naciones y a los refugiados de Israel y de Judá, que fueron esparcidos por todo el mundo.
Esto dice el Señor: «Sean justos e imparciales con todos; hagan lo que es bueno y correcto, porque vendré pronto
Versículo para hoy: Y les daré también una piedra blanca, en la que está escrito un nombre nuevo. Apocalipsis 2:
Ahora vemos todo de manera imperfecta, como reflejos desconcertantes, pero luego veremos todo con perfecta claridad. Todo lo que ahora






